El establecimiento de consorcios de Instituciones de Educación Superior (IES) ubicadas en países en desarrollo tienen intereses y beneficios diferentes al de aquellas ubicadas en países desarrollados. Analicemos las alternativas de consorcio, que hemos definido, para las IES en en Centro América tienen:
- Consorcios financiados: Los Gobiernos Europeos o Estadounidenses, por mencionar algunos, auspician y promueven programas de cooperación relacionados a capacitación, movilidad académica, etc., entre sus IES y las IES en Latinoamérica. Esta es una forma de motivar consorcios entre grandes y pequeñas universidades a través de la cual ambas tienen la misma clase de beneficio. Usualmente, estos consorcios son temporales y las donaciones financieras son suficientes para llevar a cabo los programas en conjunto.
- Consorcios asociativos: Las asociaciones internacionales de universidades en el mundo funcionan como un centro de concentración y conexión para todos los miembros que las integran. Esto significa que, una vez una IES decida ser parte de una asociación como NAFSA, HACU, IAU tiene acceso a sus portafolios de instituciones socias. Sin embargo, muchas IES, ubicadas en países en desarrollo, consideran el costo de las membresías anuales de estas organizaciones bastante elevadas y optan por afiliarse a asociaciones nacionales o regionales, que de igual les trae beneficios participativos.
- Consorcios pares: Las universidades buscan otras instituciones con características e intereses similares para trabajar cooperativamente. Este tipo de consorcio se ha dado en El Salvador, por ejemplo; pero en la mayoría de veces ha sido impulsado por organizaciones internacionales que auspician un proyecto en común para las IES. La rivalidad entre IES pares es el mayor obstáculo para que este tipo de consorcios se prolongue.
- Consorcios relacionales: Las personas que ocupan cargos de liderazgo en las IES establecen amistades cordiales con sus homólogos de otras instituciones y acuerdan, entre ellos, gestionar proyectos o programas en consorcio. Esas alianzas se dan porque hay dos personas que deciden trabajar cooperativamente, considerando la confianza que ya existe entre ambos. La desventaja, en la mayoría de los casos, es que cuando las personas se mueven de sus cargos o se van a otras instituciones, el consorcio entra en crisis o queda inactivo.
- Consorcios inactivos: Todas las instituciones tienen consorcios que son parte de un listado de alianzas que consultan con regularidad. Muchos de ellos se vuelven inactivos con el tiempo, por diferentes circunstancias; es por ello que, lo ideal es revisar y renovar los consorcios que traen beneficios a las instituciones.
- Consorcios marketing : En algunas ocasiones, hay consorcios que se firman con la finalidad de compartir el protagonismo o el legado que ya otra institución tiene. Casi siempre, estos son los consorcios que, al firmarse, son promovidos por todos medios de comunicación y tienen una explotación en el marketing institucional. No son mal vistos; sin embargo, siempre hay una línea delgada entre darle el uso correcto o engañoso en los medios sociales.
La oportunidad de establecer alianzas, en el mundo, para las Instituciones de Educación Superior centroamericanas es muy buena; y aún mejor, si la ética toma un rol determinante en cada relación.
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Por: International Education Connection
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